De clientes a amigos: Zoe, Conchi y Jose Luis nos enseñan mucho sobre solidaridad y voluntariado. Y hacen regalos no solo en Navidad

De clientes a amigos: Zoe, Conchi y Jose Luis nos enseñan mucho sobre solidaridad y voluntariado. Y hacen regalos no solo en Navidad

Hace ya casi dos años que conocimos a Jose Luis, a Conchi y a Zoe. Vinieron a alojarse a los apartamentos, a pasar unos días de vacaciones a la Sierra de Albarracín, y nació una bonita amistad.

Nos enseñaron mucho sobre solidaridad y voluntariado y comenzó la historia de cómo Elbrus terminó viviendo en Noguera de Albarracín.

Jose Luis y Conchi son una pareja que viven en Barcelona. Y con ellos vive Zoe. Y a lo mejor os preguntáis ¿quién es Zoe? Pues una preciosa labradora de diez años que disfruta, junto con Jose Luis y Conchi, de una vida de lo más interesante. Os contamos

 Conchi y Jose Luis, solidaridad y voluntariado

Conchi y Jose Luis, solidaridad y voluntariado

Solidaridad y Voluntariado: Unidad canina de rescate, bomberos voluntarios … ¡Nos encantan! Regalan su tiempo durante todo el año

Jose Luis Navarro y Zoe trabajan en la Unidad Canina de Bomberos Voluntarios de Sant Vicents. En esta unidad canina de bomberos solo está ella, Zoe. Y aunque es una perra que trabaja, también es una más en casa, de la familia. Además, Jose Luis es voluntario en la Unidad Canina de Rescate, Grup de Rescat Caní GR-CAN.

Sus comienzos en todo este mundo fueron con la ONG K-9 de Creixell. Es una persona altruista que ofrece sus conocimientos sin pedir nada a cambio, simplemente está contento de poder ayudar.

Empezó hace 17 años como voluntario con los bomberos y trabajando con perros ya lleva 14 para 15 años. Y sí, también han hecho salidas internacionales de rescate. Altruismo puro.

Jose Luis es bombero voluntario y Zoe una perra que está adiestrada para la búsqueda y rescate de personas vivas. Jose Luis nos cuenta que se puede trabajar con perros de cualquier raza, y que según el adiestramiento que tengan los perros, servirán para unas cosas o para otras. Zoe es un perro de venteo. Y nosotros nos preguntamos

¿Qué es un perro de venteo?

Pues son los que buscan por aire, marcan personas vivas que están estáticas, que no se mueven. Estos perros son muy usados en terremotos y siniestros donde las personas han podido quedar atrapadas bajo escombros, derrumbes, etc.

Estos perros de venteo trabajan con el hocico hacia arriba, van oliendo. Buscan  los puntos calientes. Nos cuenta Jose Luis que el cuerpo humano suelta constantemente una serie de partículas, que es lo que el perro olfatea. Puede ser caspa, orina, … diferentes partículas que vamos desprendiendo de nuestro cuerpo.

Incluso es suficiente con que una persona se haya sentado en un sitio, el perro irá allí a oler y, si la persona está allí, “marcará”, y si no está, seguirá buscando.

También existen los perros que buscan con olor de referencia, con el hocico hacia abajo, que son perros de rastro. Pero ese es otro tipo de adiestramiento.

 Zoe, perra de la unidad canina de rescate, solidaridad y voluntariado

Zoe, perra de la unidad canina de rescate, solidaridad y voluntariado

Zoe ha participado en muchas exhibiciones en colegios

Jose Luis ha ido muchas veces a colegios para hacer exhibiciones con Zoe. Y lo que nos sorprendió y maravilló es que en todas las ocasiones que han venido a Noguera de Albarracín, estando de vacaciones, Jose Luis y Conchi han preparado exhibiciones de búsqueda con los niños de Noguera de Albarracín y con los de Tramacastilla. Y fue todo un éxito. Los enanos se lo pasaron bomba. Todos querían esconderse para que Zoe los encontrara.

 Zoe, de la unidad canina de rescate, solidaridad y voluntariado

Zoe, de la unidad canina de rescate, solidaridad y voluntariado

El niño se esconde y comienza la tarea de Zoe. Va trabajando por zonas hasta que encuentra a la persona desaparecida. Una vez que la encuentra se sentará y ladrará sin separarse de la víctima hasta que llegue el guía.

Cuando los muchichos participan en estas actividades, es normal que algunos tengan algo de reparo porque creen que el perro les va a hacer algo. Jose Luis les enseña que los perros con los que trabajan son totalmente sociables, se pueden tocar y puedes hacer prácticamente lo que quieras al perro que no te va a hacer nada. Estos perros están educados y entrenados para no ser agresivos.

Les explica a los niños que puedes utilizar a los perros para trabajar en búsqueda de personas, en asistencias técnicas, en terapias, …y que también se usan como guías de personas ciegas. Les habla de las distintas habilidades que pueden desarrollar estos animales en función del entrenamiento que tengan.

¿Y qué es un figurante y el guía en estas exhibiciones caninas?

Estas exhibiciones son una fiesta para los niños ya que son ellos los que se esconden (los figurantes). En este trabajo de adiestramiento canino es importante el figurante, que es la persona que se esconde. El guía  (en este caso es Jose Luis) motiva al perro a que encuentre al figurante, el motivador es un objeto que se le da al perro como premio. Una vez realizado el trabajo, al encontrar al figurante, hay que volver a motivar y premiar mucho al perro para que sepa que ha hecho un buen trabajo. No debemos olvidar que para el perro, aunque está trabajando, esto es el juego más divertido del mundo.

Una pregunta que se hacen los niños y también nos hacíamos nosotros ¿Cómo empiezan a trabajar los perros?

Nos cuenta Jose Luis que el adiestramiento es como si fuera un juego para el perro, aunque realmente no lo es, es algo muy serio. Al  iniciar a los perros en el adiestramiento hay que motivarlos y que para ellos sea como jugar al escondite. Es importante hacer que sea un juego para el perro y que cuando encuentre a la persona escondida y avise al guía, se le premie. Así le hacen entender que si encuentra a la persona perdida tendrá una recompensa, que será en positivo, como por ejemplo una pelota, o el juguete que mejor le vaya al perro; a Zoe, por ejemplo, le encanta su motivador. Incluso según el tipo de entrenamiento también se les puede dar comida.

Cuando premias con el motivador, los perros disfrutan tanto mordiéndolo que no se lo puedes quitar de la boca hasta que le das la orden de “suelta”;  Zoe disfrutaba provocando a los niños para que se lo quitaran. Y, para que nos hagamos una idea, tener un perro operativo puede llevar entre un año y medio y dos años de adiestramiento.

En el adiestramiento llega un momento en el que casi no hace falta que el guía le de las órdenes al perro. Los guías pueden dar las órdenes tanto verbal como visualmente y, muchas veces, solo con ver al guía y sus movimientos, los perros ya saben como tiene que hacer su trabajo, y Zoe lo hace muy bien, es increíble que haya salvado vidas. Son muchismo listos.

Pero una vez adiestrados ¿cómo comienzan a trabajar?

Nos cuenta Jose Luis que en el momento en el que el perro ya está adiestrado lo llevas a trabajar. En sus primeras salidas lo acompañará otro perro, un veterano. Llevar al perro menos experimentado junto con el veterano ayuda a que se adapte antes al procedimiento de búsqueda. En este acompañamiento se puede observar como el principiante va aprendiendo del veterano. Nunca se deja de aprender. Aunque el perro ya esté operativo, al principio hay que ser más cauto, y por eso se le lleva con un perro veterano en sus primeras salidas. Nos comenta que hay que ser muy profesional en este aspecto.

 Zoe y Elbrus, rescate canino

Zoe y Elbrus, rescate canino

Y nos preguntamos ¿Cuánto tiempo pueden trabajar los perros?

Lo normal es que trabajen entre 9 y 10 años, aunque con algunos perros te puedes llevar sorpresas. Pero no pueden  dejar de trabajar de un día para otro. Cuando ya van teniendo demasiada edad para este exigente trabajo de rescate, hay que buscar actividades alternativas y menos exigentes para él; el perro no puede dejar el trabajo de golpe. Se le sigue llevando a sesiones de entrenamiento. Para que nos hagamos una idea es como una persona que hace mucho deporte y no  puede dejarlo de repente. Así que si antes hacían 4 sesiones semanales de entrenamiento, pues se van reduciendo, hasta pasar a una sesión a la semana. Y así los perros pasan a llevar una vida más tranquila, siendo uno más de la familia.

Y terminamos la historia de solidaridad y voluntariado con un final feliz y una gran sorpresa

Como os hemos comentado, Jose Luis, Conchi y Zoe han venido a visitarnos a la Sierra de Albarracín ya en varias ocasiones y, ya no como clientes, sino como amigos. La última vez que vinieron lo hicieron en septiembre de este año.

Hace casi dos años que se fue Kilimanjaro (Kili), nuestro compañero-peludo. Estábamos muy tristes, fueron 12 años de convivencia con Kili. Conchi y Jose Luis lo sabían y, desde entonces, han estado buscándonos un nuevo amigo. Así que este septiembre la gran sorpresa fue que vinieron con ¡Elbrus! Un precioso cachorro labrador de dos meses y medio.

Hola, soy Elbrus

Escondimos a Rebeca, que se pensaba que la rescataría Zoe y … ¡Aparecí yo!, fue muy emocionante.

Elbrus

Podríamos escribir durante mil líneas y no terminaríamos de explicar la alegría que sentimos. Pocas veces se conocen a personas tan desinteresadas y tan entregadas a la bonita faena de ayudar y hacer felices a otras personas. No hay palabras para agradecer esto. Solo deciros que Elbrus está deseando que vengáis por aquí para jugar con Zoe. Y que nosotros somos muy felices.

¡¡GRACIAS!!

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