¿Dónde está el otoño? Por Lorenzo Carbonell Zargozá que lo ha vivido en la Sierra de Albarracín

¿Dónde está el otoño? Por Lorenzo Carbonell Zargozá que lo ha vivido en la Sierra de Albarracín

Este otoño nos han visitado Lorenzo, Ricardo y su perrita Nana, han venido a pasar unos días a Noguera de Albarracín (Sierra de Albarracín, Teruel). Son grandes apasionados de la naturaleza, gente que valora todo lo que nos rodea en esta Sierra de Albarracín y que lo saben apreciar y disfrutar.

Lorenzo nos ha regalado este bonito artículo contándonos su experiencia y las sensaciones que han vivido en la Sierra de Albarracín, además de estas fantásticas fotos. Solo nos queda decir: ¡Gracias, muchísimas gracias!

¿Dónde está el otoño?

Parece que cada vez es más difícil encontrar el otoño en todo su esplendor. Pasamos de veranos calurosos, cada vez más largos e insoportables, a inviernos. Tras breves otoños.

Ricardo Sales y yo (Lorenzo Carbonell), naturalista y biólogo respectivamente, salimos con frecuencia al encuentro de la naturaleza.

Especialmente disfrutamos fotografiando animales, tarea nada sencilla. Esta vez, hemos ido a una zona que frecuentamos, pero que por su cercanía solemos ir a pasar el día. Y esta vez, acertadamente, hemos pasado varios días de finales de septiembre de 2018 en uno de los apartamentos del “Alojamiento rural las Cárcavas – apartamentos”. Regentados por Rebeca y Luis, dos personas amables y entrañables. Al igual que la gente del pueblo. Hemos llegado a Noguera de Albarracín, y nos ha acompañado Nana, una perrita inteligente y juguetona.

 Nana en Noguera de Albarracín (Teruel)

Nana en Noguera de Albarracín (Teruel)

Otoño y Berrea en la Sierra de Albarracín

Nuestro principal objetivo era el disfrute de la berrea. Y por supuesto que lo hemos conseguido. Con indicaciones de Luis y gente amable que nos acompañó la primera tarde: tres jóvenes con los que coincidimos en la Peña del Castillo. Nos acompañaron y nos descubrieron una ruta. Uno de esos jóvenes era médico, apasionado de la berrea, que se le notaba con cada una de sus palabras sobre  los ciervos y con su mirada iluminada. Estuvimos escuchando e intentando ver algún ciervo. Algo impresionante de oír en un bosque repleto de ciervos. Nos acompañaron nubes y truenos. Algo que también forma parte del otoño.

Sólo los que somos aficionados a la fotografía animal conocemos de su dificultad. Y fotografiar un mamífero como el ciervo, no es nada fácil. Por muy abundantes y grandes que sean. Lo hemos conseguido, sólo un joven ciervo en un claro que nos indicó el joven apasionado de estos mamíferos.

Regresamos a ese lugar cada tarde. Y cada tarde disfrutamos de los sonidos que emiten los machos en celo. Y pudimos ver el polvo que levantan en sus luchas por conseguir su harén. Eso también forma parte del otoño.

Nuestra especialidad: los anfibios y reptiles

 Laguna de Noguera o del Cerritón donde puedes observar a la Ranita de San Antonio

Laguna de Noguera o del Cerritón donde puedes observar a la Ranita de San Antonio

Pero nosotros estamos especializados en anfibios y reptiles, relativamente más fáciles de observar y fotografiar. Todo ser vivo tiene una belleza impresionante si sabes verla. Y también los hemos encontrado: un sapillo moteado, varias ranas comunes, un sapo común y la fantástica ranita de San Antonio.

Años nos costó descubrir su hábitat. Como suele suceder, no damos importancia a lo que tenemos cerca. Pero, esa diminuta rana, no se encuentra en cualquier lugar. Y aquí es fácil observarla, en pleno verano abundan las ranitas recién metamorfoseadas. Y a principios de la primavera, tras el deshielo, no es difícil observar a los adultos en plena reproducción. No sé si la gente del lugar es consciente de la importancia de la conservación de los lugares de reproducción de esta pequeña ranita.

Pero hay más anfibios que no vimos esta vez También importantes como el sapo de espuelas. Y otros…

 Ranita de San Antón (Laguna de Noguera, Sierra de Albarracín, Teruel)

Ranita de San Antón (Laguna de Noguera, Sierra de Albarracín, Teruel)

Pasear sin prisas disfrutando del otoño

Y una gran ausente y una gran “dama” como la mariposa Graellsia isabelae. Conocida como mariposa isabelina. Mariposa de hábitos nocturnos. Pero nos servirá de escusa para pasar unos días en uno de los apartamentos de Rebeca y Luis.

Durante el día, por las mañanas, hemos paseado por los senderos. Abundan como para hacer infinidad de rutas y que sirven de escusa para regresar una y otra vez. Aunque no es necesaria ninguna escusa. El placer que se siente por permanecer en uno de los entornos mejor conservados y fantásticos que tenemos, sobra para repetir una y otra vez.

En uno de esos paseos, esta vez nocturno, pudimos disfrutar de la belleza de un joven tejón, que se asustó al vernos. Y Nana, la perrita que nos ha acompañado, que con sus diez años de vida ha venido con nosotros a todas partes. Siempre juguetona, metiéndose en medio de cada foto. Necesita ser siempre la protagonista. Depositando pequeñas piedras a mis pies para que se las tire lejos y pueda traérmelas jugando. O arrastrando pequeños palos con la misma intención. Siempre alegre. Y nosotros felices de verla disfrutar, como nosotros.

Hongos, setas, …

Pero aquí hemos encontrado el otoño. En la gran variedad y abundancia de setas. Especial emoción sentí al observar por primera vez en mi vida la Amanita muscaria, la típica seta roja de puntitos blancos que estamos hartos de ver en dibujos animados, etc. Y que es una seta muy venenosa.

Abundaban las personas recolectoras de setas, para deleitar su paladar. Expertas. Pero para disfrutar de ellas, si no las vas a comer, no importa saber de qué especie se trata ni si es venenosa o no. Abundan y no sabes cuál es más bella. Cada una, al igual que sucede con los animales, tiene su encanto y su particularidad. Es imposible ser un experto en todo.

Y el otoño lo hemos encontrado en los paisajes, con las bellotas formándose en los robles. Y en árboles como el arce, que te indican que llega el otoño. Uno de los más bellos en esta época del año. Sus hojas cambian su color pasando de verde a rojo dando colorido al frondoso bosque.

Y la lluvia, especialmente la que cae y observas como hechizado a través de la ventana del apartamento. Unos apartamentos: “Alojamiento rural las Cárcavas – apartamentos”; decorados, limpios y acogedores.

Y el sabor, del pan recién hecho. Y de los dulces de horno del pueblo.

Y el olor, a hierba recién mojada.

Y especialmente encontramos el otoño en el olor a leña quemada, por la noche. Mientras paseamos observando el limpio cielo nocturno, libre de contaminación.

Aquí hemos encontrado el otoño.

Lorenzo Carbonell Zargozá.

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